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¿ OH, Virgen de la Angustias , Reina de los mártires y dulce madre mía ! ¡ adoro a mi Salvador difunto en vuestros brazos ¡ ¡ cuan cruel ha sido mi pecado, verdugo del hijo y tirano del corazón de la Madre ¡ Besad por mí, Virgen de la piadosísima, las llagas de vuestro hijo y la cruz ensangrentada.. Yo no me atrevo a Hacerlo porque mis pecados me reprenden mi ingratitud y crueldad. Por el dolor cruel que traspaso vuestro maternal corazón, al ver y contemplar en vuestros brazos el cuerpo de vuestro hijo Jesús, conocedme Señora, ya que Jesús os ha encomendado el oficio de Madre, que yo acuda siempre a vuestro amparo, que llore mis pecados, causa de tanta desolación viva siempre según beneplácito y consiga la salvación eterna. |